domingo, julio 16, 2006

Los TDJ

¿Qué son los TDJ? No, no son Tribunales de Justicia, ni Turolenses de Jaén, ni Toledanos de Jarana. Son... Testigos de Jehová. Sí, ya sé que nunca se les llama por las iniciales, pero si podemos decir ESDLA en lugar de "El Sopor De Los Anillos", o X-M3 en lugar de "X-Men 3" (que ya es vagancia resumir un título tan corto de por sí), ¿por qué no decir TDJ en lugar de Testigos de Jehová?
Quizás sorprenda una elección tan extraña a la tónica general de mi blog, pero como es mío, pongo en él lo que me da la gana (total, para las visitas que tiene...), pero como el otro día me asaltó una señora para predicarme la palabra del Señor, aprovecho y lo incluyo aquí. Dicha señora, había que reconocerlo, tenía un discurso muy fluido, salpimentado de dichos populares y graciosos retruécanos... el único problema es que lo echaba de sí más recio que una escopeta, tan rápidamente que me costaba, no comprenderla, sino simplemente entender lo que decía. Llegué a pensar que si le oprimía la nariz me diría: "Su tabaco, gracias". No era una persona, era un autómata. Espantaba.
Al final lo único que saqué en limpio de semejante asalto fue un cuarto de hora perdido y tres simpáticos panfletos: ATALAYA, ¡DESPERTAD! y ¿QUÉ EXIGE DIOS DE NOSOTROS?
De los tres, el más gracioso es el segundo, más que nada porque en todas sus portadas previene del fin del mundo; de asaltos anteriores yo ya he visto cómo decían que el mundo se acabaría por una catástrofe natural (terremotos, volcanes en erupción, nuevas ediciones de Gran Hermano...), por la guerra atómica (Estimados TDJ: el Muro de Berlín cayó en 1989; Atentamente: YO), y ahora dicen que, simplemente, el mundo no tiene remedio, que las reformas no sirven de nada, y que todo va de mal en peor. Reconocen, sí, que alguna reforma fue buena... las que se mencionan en Reyes, Nehemías y Crónicas, o en Hechos de los Apóstoles. Dicho en cristiano, que cosillas como la separación del Estado en tres poderes, la abolición de la esclavitud, la aparición de estados laicos, el reconocimiento de los derechos universales del hombre, la equiparación de los derechos de la mujer con los del hombre, la aparición de movimientos obreros, el ecologismo o el pacifismo, no son más que futesas y naderías comparadas con las maravillosas reformas llevadas a cabo por un procurador romano en Judea, cuando la mujer no podía salir de casa, y el fundamento económico del Imperio Romano era la esclavitud, y donde el Derecho era tan avanzado y considerado que, si eras un soldado y abandonabas tu puesto, la pena sólo era de muerte a palos o, si eras un civil, podías terminar felizmente oreado en una cruz. ¡Tortas y pan pintado comparado con lo que tenemos hoy día!
Así que, si tan mal lo tenemos, y si cada vez que pretendemos arreglar las cosas, en realidad las estropeamos, ¿cual es la solución? ¡Pues la tienen los TDJ! ¿Cuál, cuál es? Muy sencilla: esperar a la segunda venida de Cristo a la Tierra y a la instauración de su Reino Mesiánico. ¡Venga, que podemos echarnos a dormir! ¿Qué la capa de ozono tienen un agujero más grande que el de Televisión Española? Tranquilos, que cuando venga el Reino de Dios se arreglará. ¿Que me echan del trabajo? ¡El Reino de Dios lo arreglará! ¿Que España ha sido eliminada del Mundia de Fútbol en octavos? ¡El Reino de Dios lo arreglará! ¿Que no se ha construido el AVE de Galicia? ¡Esperemos al Reino de Dios, Construcciones y Contratas! Así pues, ¿para qué molestarnos en hacer nada, si la única solución es esperar a que llegue el reino ése? Holguemos, durmamos, remoloneemos y, eso sí, recemos mucho, para que venga el Reino de Dios a solucionarlo todo.
¿Y cuando llegará tan maravilloso reino? Pues resulta que Dios le dijo al profeta Habacuc que pondría fin al sufrimiento al "tiempo señalado". Y concluye ¡DESPERTAD!: "De modo que debemos ser pacientes y esperar a que Dios acabe con la maldad a su debido tiempo." ¡Ándele, manito! ¿Pues no dijo que la única solución a cualquier problema es la llegada del Reino de Dios? ¿Y cuándo llega? Respuesta digna de Perogrullo: "Llegará cuando llegue". Pues por mi fe que para este viaje no me hacían falta tantas alforjas. Sólo Dios sabe lo que es bueno, y sólo Dios sabe cuándo tiene que llegar el segundo Reino. Si todavía no llega, por algo será, si no ha llegado en más de 20 siglos (Habacuc, el pobre, debe criar telarañas esperando todavía), por algo será, y si no llega nunca, por algo será. Pero como Dios lo sabe, calla, no preguntes, no dudes y no lleves la contraria, no sea que por tu contumacia la venida se retrase aún más, so herejote. Ítem más, ¡DESPERTAD! añade: "Es obvio que necesitamos la intervención de Dios para que termine la maldad. Pero él actuará sólo cuando lo vea conveniente. [...] Y cuando suceden cosas malas, podemos consolarnos con la esperanza segura de vivir pronto en un mundo sin problemas." ¿?Pronto?, dicen? ¡Pero si dos páginas antes decían que sólo Dios sabe cuándo llegará el dichoso Reino dichoso! ¡Si ellos dicen que ya se lo había prometido al buenazo de Habacuc, que ya se ve que era hombre que creía fácilmente en promesas! "Habacuc, déjame treinta dineros de plata, que mañana te los devolveré." "Ten, aquí están." "Habacuc, dame dos ternerillos, que yo te los pagaré a fin de mes." "No se hable más, coge los que te pluguieren." Qué buena persona debía ser Habacuc. ¿Digo buena? ¡Más: cándida candidísima!
Más de 20 siglos lleva el pobreto del profeta esperando por el Reino, el dinero y los terneros.

1 Comments:

At 6:48 a. m., septiembre 18, 2006, Anonymous Anónimo said...

Y desde Julio hasta hoy no te ha pasado nada. Un saludito. Franci

 

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